Cientos de agricultores a pie y más de un centenar de tractores recorrieron las calles de Toledo en una manifestación pacífica bajo el lema «Mentiras No, Soluciones Sí’ en la que participó APAG
Pasadas las 10.00 de la mañana del 29 de enero los tractores partieron en el Recinto Ferial de La Peraleda, iniciando un lento recorrido por distintas calles hasta la rotonda de la escultura ecuestre de Alfonso VI, con el objetivo de incorporarse a la manifestación que partió desde la Plaza de Toros.
La lluvia, que fue intensa en algunos momentos no frenó a los manifestantes y tractore que consumaron el recorrido desde la Plaza de Toros hasta la Plaza de Zocodover. Una marcha en la que se escucharon pitos y cencerros y el sonido del claxón de los tractores que llegaron a Zocodover a partir de las 12,30 h entre aplausos de los manifestantes
Cinco autobuses salieron desde la sede de APAG en Guadalajara para participar en la movilización. El presidente de APAG, Juan José Laso ha dado las gracias a los agricultores y ganaderos de Guadalajara «por estar ayer en Toledo, presionando, reivindicando y trabajando, con una única misión: devolver la vida al sector agrícola».
Laso ha anunciado que el sector está muy movilizado y desde APAG como organizacion profesional agraria seguimos trabajando en una nueva manifestación. «No podemos dar tregua, no podemos dar descanso, mientras el sector agrícola está en la UCI».
APAG apoya todas las protestas que se organicen desde el sector y anuncia una posible gran movilización a nivel provincial, porque los problemas son muy graves.
En la céntrica plaza toledana el presidente de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda, se dirigió a los agricultores y ganaderos advirtiendo que «el campo no va soportar más. No va tolerar más mentiras, ni con Mercosur, ni con la PAC, ni con los conejos».
Reclamó el apoyo de la clase política: «Necesitamos compromisos que sean capaces de llevar a cabo en todos los parlamentos, en el europeo, en el nacional y en el de Castilla-La Mancha» y avisó que el sector «continuará con esta pelea y no cederá, porque nadie nos va a engañar más». Fresneda afirmó que «nosotros somos el motor de vida de nuestros pueblos y no nos lo pueden romper»
La jornada de protesta ha confirmado la fuerza, la unidad y la determinación del campo español. Más de 30.000 personas y más de 15.000 tractores, en más de 30 provincias, han participado este jueves en las movilizaciones convocadas por ASAJA, COAG y UPA en toda España para defender el futuro del sector agrario y ganadero y de la alimentación europea.
Las protestas se han desarrollado a pesar del temporal Kristin, que ha obligado a aplazar o adaptar algunas tractoradas, sin frenar en ningún momento el mensaje de fondo: el campo no se detiene. Allí donde no han podido salir los tractores, han salido las personas. Allí donde el clima ha puesto límites, ha habido presencia, voz y reivindicación.
Las movilizaciones, que han contado con un comportamiento ejemplar, se han desarrollado en un clima de respeto, convivencia y solidaridad, con el apoyo y la comprensión de numerosos vecinos y ciudadanos, conscientes de que lo que hoy defiende el campo afecta directamente a toda la sociedad.

Un mensaje claro y unitario desde todo el territorio
La jornada central del proceso de movilización iniciado entre el 26 y el 30 de enero ha servido para lanzar un mensaje coordinado frente a decisiones políticas y comerciales que están poniendo en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones familiares.
Las organizaciones agrarias denuncian:
El acuerdo UE-Mercosur, en su formulación actual, por su falta de reciprocidad y por generar una competencia desleal que amenaza sectores clave como la carne de vacuno, los cítricos, el arroz, la ganadería extensiva, el azúcar, la remolacha o la apicultura.
La incertidumbre y los recortes encubiertos en el presupuesto agrario europeo.
El aumento inasumible de los costes de producción, especialmente en energía y fertilizantes.
Una burocracia creciente que asfixia al sector y reduce su competitividad.
Según datos de la Comisión Europea, solo se inspecciona físicamente el 0,0082 % de los productos agroalimentarios que entran en la Unión Europea, un nivel claramente insuficiente para garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias y de seguridad alimentaria.
Más razones que nunca para movilizarse
A estas reivindicaciones se han sumado en los últimos días nuevos motivos que refuerzan la protesta:
El riesgo para el arroz europeo tras la aprobación del acuerdo provisional sobre el Reglamento SPG, que deja sin una salvaguardia automática a un sector estructuralmente vulnerable. Según Copa y Cogeca, el desplazamiento del arroz índica europeo podría afectar a unas 100.000 hectáreas y generar pérdidas de hasta 4.000 millones de euros, con beneficios mínimos para los países exportadores.
La publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) de la modificación de las reglas de origen que permite camuflar como marroquíes productos procedentes del Sáhara Occidental, una medida que ASAJA considera un etiquetado engañoso que legaliza la competencia desleal y perjudica gravemente a agricultores y pescadores españoles.
Estas decisiones, lejos de apagar la protesta, han dado más fuerza y más razones a las protestas, evidenciando que el campo no está dispuesto a ser la moneda de cambio de intereses comerciales o diplomáticos.
Una movilización también por los consumidores
Los convocantes insisten en que estas protestas no defienden solo a los productores, sino también a los consumidores. Permitir la entrada de alimentos producidos con normas menos exigentes pone en riesgo la calidad, la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
“El futuro del campo es también el futuro de la alimentación de los ciudadanos”, han reiterado las organizaciones convocantes, que agradecen el apoyo, el respeto y la comprensión mostrados por la sociedad durante esta jornada histórica.
En Bruselas, epicentro de las decisiones de la Unión Europea, la prensa especializada y las agencias internacionales han seguido con lupa las movilizaciones españolas del 29 de enero de 2026. El foco principal de los titulares bruselenses no es solo la protesta en sí, sino su capacidad de presionar a la Comisión Europea respecto al acuerdo UE-Mercosur y el presupuesto de la PAC.














