Dom12172017

Last updateJue, 14 Dic 2017 7pm

Back Está aquí: Home Salud Efectos del alcohol en la dieta

Salud

Efectos del alcohol en la dieta

El consumo de bebidas alcohólicas ha estado presente en muchas culturas y sociedades desde hace miles de años, siendo uno de los comportamientos humanos que más controversias ha generado entre sus defensores y detractores. Las bebidas alcohólicas más comunes fueron las que se conseguían tras la fermentación de algunas frutas o cereales (cerveza, vino, sidra, hidromiel, sake). Las bebidas alcohólicas destiladas aparecieron en torno a los siglos VIII y IX de nuestra era, atribuyéndose su descubrimiento a los alquimistas islámicos y persas. Su consumo moderado ha estado bien visto en gran parte de las culturas, exceptuando los pueblos con religión musulmana, donde ha sido proscrito de forma explícita por las leyes coránicas. Sin embargo, durante siglos, la ingesta masiva de alcohol ha sido uno de los  grandes problemas de la sociedad.

El alcohol etílico es una droga que tiene un efecto depresor del Sistema Nervioso Central, semejante a los barbitúricos y las benzodiacepinas. Cuando se ingiere, se metaboliza de forma diferente a los alimentos: desde el estómago pasa al duodeno, y de esté directamente al torrente sanguíneo, llegando al cerebro y al resto de los órganos en muy pocos minutos. A pesar de que cada gramo de alcohol aporta 7 calorías, no debemos considerarlo como un alimento, ya que son calorías vacías, inútiles como energía para los músculos.

Tradicionalmente, la ingesta de bebidas alcohólicas en sus diferentes graduaciones, ha constituido un recurso “alimentario” en muchas situaciones. Recordemos los barriles de ron de marineros y piratas, el aguardiente en ayunas de nuestros abuelos o las sopitas de pan y vino. Pero no siempre las costumbres se mantienen por ser buenas, sino más bien por resultar placenteras o formar parte de rituales sociales, culturales o religiosos, a pesar de ser negativas para la salud. Hoy pretendemos desenmascarar los efectos adversos que el consumo de alcohol puede tener sobre nuestra dieta y nuestro metabolismo:

·    Cualquier dieta de mantenimiento o de adelgazamiento está reñida con el consumo de alcohol, ya que cada gramo aporta 7 calorías. Recordemos que la grasa aporta 9 calorías y el azúcar 4 calorías. Por otra parte, el alcohol se metaboliza muy rápidamente y se transforma en distintas grasas que circulan por la sangre o se depositan en el hígado o en los músculos. Aumenta los niveles del colesterol malo y de los triglicéridos en sangre.

·    El consumo de bebidas alcohólicas en ayunas puede alterar el equilibrio de la glucosa en sangre, dando lugar a hipoglucemias severas que pueden poner en grave riesgo la vida.

·     El alcohol inhibe la síntesis de algunas proteínas de gran importancia para el buen funcionamiento de nuestro organismo. También reduce la absorción de ácido fólico, pudiendo desencadenar una anemia nutricional. También disminuye la absorción de vitamina B1 y aumenta la pérdida urinaria de vitamina B6, que son de gran importancia para funcionamiento del sistema nervioso. De forma similar reduce las concentraciones en sangre de vitamina A y E, que son indispensables para mantener nuestras defensas contra las infecciones y luchar contra el envejecimiento celular. También reduce la absorción de minerales como el zinc y el selenio que son indispensables para mantener el sistema inmunológico.

·    El abuso de alcohol interfiere en la capacidad del organismo para absorber el calcio y la vitamina D, lo cual puede provocar osteoporosis y debilidad en los huesos.

·    Un consumo moderado de alcohol puede aumentar el apetito y  hacer que comamos de forma compulsiva, sobre todo productos poco saludables. Recuerden cuando de niños nuestros padres nos daban el vino quina para abrirnos el apetito ¡Comer no comeríamos, pero que rico nos sabía…!

·    El alcohol puede contribuir a que nuestro cuerpo  produzca más estrógenos y menos testosterona, estimulando así el almacenamiento de grasa en nuestro cuerpo. Tomar bebidas alcohólicas puede disminuir la capacidad de nuestro organismo para quemar grasa hasta un 73 % durante varios días.

·    El abuso en el consumo de alcohol produce deshidratación y fatiga, disminuyendo la capacidad para realizar ejercicio físico para perder peso. La deshidratación producirá un envejecimiento prematuro de la piel y del cabello, en forma de arrugas, piel reseca y calvicie.

·    Los beneficios que pueden acompañar al consumo de algunas bebidas alcohólicas están relacionadas con los polifenoles y otras sustancias antioxidantes que se encuentran en el vino tinto (y en menor cantidad en el blanco y el cava), y que no se encuentran en los alcoholes destilados o en la cerveza.

De los problemas que el alcohol produce en nuestra salud nos ocuparemos en el próximo artículo.

“Lo bueno, si breve, dos veces bueno; y aun lo malo, si poco, no tan malo”

Application 0.011 seconds (0.011); 1.77 MB (1.163) - afterLoadApplication 0.084 seconds (0.073); 10.21 MB (8.439) - afterInitialiseApplication 0.168 seconds (0.084); 15.98 MB (5.769) - afterCache